Orígenes del kumiho

Kumiho, el zorro coreano de nueve colas

En la mitología coreana los kumiho son espíritus encantadores e increíblemente peligrosos. Aunque son autóctonos de Corea, a menudo son confundidos con los kitsune (zorros de nueve colas japoneses) y los huli jing (zorros de nueve colas chinos). Los tres, no obstante, son muy distintos, siendo los Kumiho tal vez los más peculiares en más de un sentido.

Entonces, ¿qué es lo que hace a estos cambia formas peludos y encantadores tan especiales?

¿Qué son los kumiho?

Pendiente de kumiho
 Pendiente con forma de zorro de nueve colas. Ver acá.

Dentro de la mitología coreana, los kumiho o gumiho son zorros mágicos de nueve colas que pueden tomar la forma de jóvenes y hermosas mujeres. Bajo esa apariencia, estos cambiaformas son capaces de hablar y actuar como humanos, no obstante, siempre retienen algunas de sus características de zorro, como por ejemplo, pueden tener patas de zorro en vez de pies u orejas de zorro. Más importante aún, el comportamiento malicioso de estas criaturas se mantiene siempre siendo el mismo, indiferentemente de la forma que adopten.

A diferencia de sus contrapartes chinas y japonesas, los kumiho casi siempre son malvados. Hipotéticamente, un kumiho podría ser moralmente neutral o incluso bueno, pero estos nunca parecen ser los casos; al menos de acuerdo con los mitos coreanos antiguos que han sobrevivido hasta el presente.

¿Espíritus, demonios, o zorros verdaderos?

En la mitología coreana, los kumiho son un tipo de espíritus, pero uno maligno. Asimismo, mientras que los kitsune japoneses son retratados como zorros de verdad que van creciendo más y más y adquiriendo más poderes a medida que envejecen, los kumiho son zorros de nueve colas desde que nacen hasta que mueren (sus poderes, como sus colas, tampoco varían).

Eso no significa que los kumiho no envejezcan, o que no puedan cambiar con el tiempo. De acuerdo con la mitología coreana, si un kumiho se abstiene de comer carne humana por mil años, podría convertirse en humano de forma definitiva. Aún así, no parece que transformaciones de ese tipo hayan ocurrido con frecuencia –al menos de acuerdo con el folklore coreano–, ya que la mayoría de los kumiho no pueden abstenerse de consumir carne humana por tanto tiempo.

¿Los kumiho siempre atacan a aquellos a los que han seducido?

Usualmente las víctimas de los kumiho son hombres jóvenes que estos zorros han seducido y engañado para que se casen con ellas. No obstante, existen excepciones a la regla.

Por ejemplo, en el cuento “La nuera kumiho del Emperador”, un kumiho se casa con el hijo de un emperador, pero en lugar de alimentarse de su carne y energía, el kumiho se dedica a atacar furtivamente a miembros menos importantes de la corte.

En esencia, este kumiho usa su matrimonio con el hijo del emperador para tener acceso a múltiples hombres ingenuos, y, por su posición, confiados de ella. Pero cuando resultó evidente que las desapariciones de hombres eran responsabilidad de un kumiho, el emperador le asignó al héroe del cuento la tarea de matar al zorro, lo que ocurre al final de la historia.

Este video es sobre un mito relacionado con el kumiho.

¿Los kumiho son siempre malignos?

Hay algunos mitos en los que los kumiho son representados como seres no completamente malvados. Un ejemplo de esto es el famoso libro Gyuwon Sahwa. Se trata de un texto falsificado, escrito a mediados de la década de 1910, pero presentado como si fuese de 1675.

Este libro presenta varios aspectos de la historia de Corea, y también se detiene en algunos mitos. En uno de estos, los kumiho son descritos como espíritus del bosque benevolentes, que cargan libros en sus bocas. De todas formas, este libro es más una excepción a la regla que otra cosa; lo que es lógico, considerando que, por la fecha en que se escribió, es más propiamente una reinterpretación moderna del mito.

¿Son los kumiho y los kitsune lo mismo?

En realidad no. Es cierto que en un primer vistazo pueden parecer idénticos, pero el zorro de nueve colas coreano y el japonés tienen varias diferencias claves. Por ejemplo:

  • Los kumiho son siempre malignos, mientras que los kitsune moralmente son más ambiguos, pues pueden ser tanto espíritus malignos, como benéficos o incluso neutrales.
  • Se cree que la cola de los kitsune es un poco más corta que la de los kumiho, mientras que las garras que los kitsune tienen en su forma humana son más grandes que las de sus homólogos coreanos.
  • Las orejas también son un factor diferenciador. Los kitsune siempre tienen orejas de zorro en la cima de sus cabezas, incluso en su forma humana. Los kumiho, por otro lado, siempre tienen orejas humanas, que pueden o no estar acompañadas por las orejas de zorro.
  • En su forma humana, los kumiho también tienen a tener patas de zorro en lugar de pies, mientras que los kitsune tienen una mezcla extraña de pies humanos y patas de zorro. Aún más, en líneas generales, los kitsune, incluso ya transformados, mantienen una apariencia más salvaje que la que tienen los kumiho.
  • Los kumiho con frecuencia cargan con ellos una canica o cuenta blanca, llamadas yeowoo guseul, en sus bocas. Estas cuentas son las que proveen a estos espíritus de sus poderes mágicos y su inteligencia. En algunas historias japonesas, los kitsune también poseen un objeto similar, pero la presencia de dicho elemento no es tan común, como en el caso de los mitos sobre los kumiho.

Algunos creen que el mito coreano de los kumiho provino del mito japonés de los kitsune, justo después de que la invasión japonesa a Corea de finales del siglo XVI ocurriera. Este conflicto también es conocido como la Guerra Imjin. Eso explicaría por qué los coreanos retratan a los kumiho específicamente como espíritus malignos.

No obstante, la invasión japonesa a Corea del siglo XVI duró apenas seis años, por lo que es más probable que este mito se haya transferido en cambio de una nación a otra de manera gradual, incluso en un período anterior al inicio de la guerra, y que su presencia en Corea se haya afianzado gracias al contacto esporádico mantenido entre ambos países. Alternativamente, este mito pudo provenir de China, ya que en allí también tiene una criatura mítica de nueve colas, llamada huli jing.

¿Son los kumiho lo mismo que los huli jing?

Como en el caso de los kitsune, hay varias diferencias que sirven para separar a los kumiho coreanos de los huli jing chinos. Algunas de estas diferencias son:

  • Los huli jing son moralmente más ambiguos –como los kitsune–, mientras que los kumiho son casi siempre retratados como seres malignos.
  • Generalmente, los huli jing son representados con pies de humanos, mientras que los kumiho tienen patas de zorro en vez de pies.
  • La cola de los huli jing tienen a ser más cortas que la de los kumiho, pero no tan largas como la de los kitsune.
  • Los huli jing también son descritos como de piel más robusta y gruesa, mientras que los kumiho y los kitsune tienen pieles más suaves, que resultan más atractivas para el tacto.
  • Los huli jing con frecuencia tienen patas de zorro en vez de manos, mientras que los kumiho tienen manos humanas. En esencia, las manos y los pies del primero están invertidos en la mayoría de los casos.

¿Los kumiho siempre se transforman en mujeres jóvenes?

La forma humana tradicionalmente adoptada por los kumiho es la de una mujer joven. Esto se debe a que bajo esta fachada es mucho más sencillo atraer a sus víctimas potenciales.

No obstante, un kumiho puede tomar otras formas también. Por ejemplo, en el cuento “El cazador y el kumiho”, un cazador encuentra a un zorro de nueve colas devorando un cráneo humano. El cazador piensa en atacar al kumiho, pero antes de poder hacerlo, este se transforma en una mujer anciana (adoptando la apariencia de la dueña del cráneo que se estaba comiendo) y huye. El cazador entonces persigue a la criatura, hasta que logra alcanzarla en una villa cercana.

Una vez allí, el kumiho se va a la casa de la mujer que había matado en el bosque, y cuando se encuentra con los hijos de esta, finge ser su madre. Más tarde, el cazador le advierte a los hijos que la mujer que volvió en realidad es un kumiho que él había venido siguiendo.

¿Puede un kumiho transformarse en hombre?

No está dicho en ninguna parte de manera explícita que un Kumiho no puede transformarse en un hombre, no obstante, parece que esto muy rara vez ocurre. El único mito conocido en el que se puede encontrar a un kumiho que se transforma en hombre ha sido plasmado en el cuento “La doncella que descubrió al kumiho a través de un poema chino“.

En esta historia, un kumiho se transforma en un hombre joven, e intenta engañar a una joven doncella para que se case con él. No hay más mitos populares en donde una transformación hacia este género se dé, por lo que la tradición le sigue reservando a los hombres el rol de víctimas de estas criaturas.

¿Qué poderes tienen los kumiho?

La habilidad más popular de este zorro de nueve colas es la de transformarse en una bella doncella. Es con esta apariencia que los kumiho tienden a seducir y a engatusar a los hombres, para que se casen con ellos y poder matarlos posteriormente.

Los kumiho adoran alimentarse con carne humana, particularmente la que proviene del corazón y el hígado. Se dice que los kumiho incluso merodean por los cementerios de noche, para desenterrar a los cadáveres que aún estén frescos, cuando llevan algún tiempo sin haber podido seducir a una víctima para comérsela.

Los kumiho también portan una cuenta mágica (llamada yeowoo guseul) en la boca, que utilizan para drenar la energía vital de sus víctimas cuando las besan. Esto se conoce como el “beso profundo” del kumiho.

No obstante, si una persona es capaz de tomar y tragarse el yeowoo guseul del kumiho durante uno de sus besos, la leyenda dice que la persona no solo no morirá, sino que adquirirá una cantidad extraordinaria de conocimiento sobre “el cielo, la tierra, y la gente”.

Símbolos y simbolismo del kumiho

Los kumiho representan ambos los peligros que habitan en la naturaleza y el miedo que las personas tenían de las doncellas jóvenes, con cualidades seductoras y malas intenciones. Este último temor puede parecer un poco tonto, desde la perspectiva actual, no obstante, en los tiempos antiguos eran varias las culturas que tenían mitos en donde se destacaba el “mal” inherente a las mujeres hermosas, que eran capaces de separar familias o hacer que los hombres jóvenes se metieran en problemas.

En este, el mito del kumiho combina la desconfianza que las personas tenían hacia las mujeres jóvenes y hermosas con la rabia que había en contra de los zorros, debido al hábito que estos tenían de vaciar constantemente los gallineros de los campesinos y destruirles otras de sus propiedades.

A su vez, si es cierto que el mito del kumiho llegó a Corea desde Japón, esto serviría para explicar por qué los kumiho son siempre descritos como criaturas malignas. Por su lado, en la mitología japonesa, los kitsune de nueve colas son con frecuencia considerados como seres moralmente neutrales o incluso benevolentes.

No obstante, dado que los coreanos desarrollaron un desdén significativo por los japoneses, por los conflictos habidos en ciertos períodos históricos entre ambos, es posible que los primeros hayan malversado el mito japonés del zorro de las nueve colas, para convertirlo en un espíritu maligno.

Importancia del kumiho en la cultura moderna

Zorros con nueve colas pueden ser encontrados en varios medios dentro de la cultura pop. El manga oriental y en el animal, por ejemplo, están llenos de personajes de este tipo, y lo mismo ocurre con muchos videos y series de televisión. Incluso en Occidente, estas exóticas criaturas míticas son utilizadas cada vez más y más, como fuente de inspiración para crear personajes ficticios.

No obstante, debido a las similitudes entre los kumiho, kitsune y huli jing con frecuencia se vuelve difícil determinar en qué criatura mítica oriental específica están basados ciertos personajes.

Ahri, un personaje proveniente del famoso video juego de MOBA League of Legends es un ejemplo de esto. Ella es una hermosa seductora con poderes mágicos que tiene orejas de zorro y nueve largas colas. Sin embargo, ella no parece tener patas de zorro ni en sus pies ni en sus manos. Asimismo, Ahri es mayormente retratada como un personaje con una moral positiva, o, en el peor de los casos, ambigua. Esto podría sugerir que ella está basada más en el mito del kitsune que en el del kumiho. Al mismo tiempo, mucha gente en Corea insiste en que este personaje está basado en un kumiho. Por lo que tal vez sería válido asumir que está basado en ambos mitos.

No obstante, hay muchos otros ejemplos de personajes basados en los kumiho, kitsune o juli jing. Algunos de los más famosos incluyen a la criatura de la cinta de terror El zorro de las nueve colas (1994), un personaje que salió en uno de los episodios de la serie televisiva Lovecraft Country (2020), la chica del drama de SBS Mi novia es un Gumiho (2010), entre muchos otros.

En conclusión

Los zorros de nueve colas coreanos son tan cautivadores como complejos e intrigantes. Son muy parecidos a los kitsune japoneses y a los huli jing chinos (tanto, que no queda 100% claro cuál mito vino primero).

A pesar de que los kumiho siguen siendo únicos en comparación con sus contrapartes asiáticas, en lo que refiere a la tendencia hacia el mal y a su apetito nunca del todo satisfecho por probar carne humana. El truco más famoso de estas criaturas es tomar la forma de una bella doncella, para atraer hombres crédulos hacia una muerte segura. Aunque es bueno tener en mente que estos zorros mágicos pueden hacer todavía mucho más.

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